En los pasados años varios sectores de la sociedad puertorriqueña han promovido unos cambios en la forma en que se toman las decisiones en el gobierno. Ya no se acepta la visión de un líder o un liderato capaz de tomar todas las decisiones por el pueblo, sino que se requiere que los ciudadanos y las comunidades tomen parte más activa en la toma de decisiones tanto a nivel ejecutivo, legislativo y últimamente en la rama judicial. Esto nos lleva a la conclusión que debemos hacer el ejercicio de consultar si esa estructura es necesaria o no. En Puerto Rico se hizo una consulta sobre el sistema legislativo y grupos de la sociedad civil, entre los que se incluyen los estudiantes universitarios, llevaron la voz cantante a favor del legislador ciudadano y una sola cámara. En el mandato que dio el pueblo en ese referéndum se exigió una sola cámara, esto como primer paso al legislador ciudadano. A juicio de muchos, esto es en respuesta a que el ciudadano común está cansado de que los “líderes” o el “liderato” tomen las decisiones que afecten a la población mientras ellos se clasifican a sí mismos como una élite, que le cuesta sobremanera al pueblo, y no se hacen eco del sentir de sus representados.
Los universitarios en muchas ocasiones nos hemos unido, como parte de la sociedad civil, a reclamos a favor de cambios estructurales en los organismos de poder del gobierno o de la Universidad. De hecho esto ha llevado a que grupos de estudiantes hagan las mismas preguntas sobre las estructuras de representación estudiantil. ¿Nuestro poder en la Universidad debe limitarse a escoger a una serie de personas para que sean ellos los que tomen las decisiones a nombre del estudiantado? ¿Debemos ser parte de la toma de decisiones de las cosas que nos afectan como estudiantes? Esos estudiantes que actualmente toman las decisiones por la totalidad del estudiantado son descritos como un grupo o una élite de acuerdo a un sondeo realizado por el periódico Diálogo. Esta posición creo que no es representativa del estudiantado, sin embargo, da una alerta sobre los cambios que tienen que hacer las estructuras estudiantiles de participación, para no caer en la misma desgracia en que han caído las estructuras gubernamentales del país.
A diferencia de las estructuras gubernamentales, el movimiento estudiantil, es uno que está en una constante lucha por mayor representación dentro de las estructuras el gobierno universitario. Por lo tanto, no se puede dar el lujo de hacerle caso omiso a las señales u opiniones de sus representados, sino que tiene la urgencia de ser lo suficientemente innovador y dinámico para atemperarse a las necesidades y exigencias de sus representados. En caso contrario, se perpetuarán como una población dividida que no podrá luchar por mayor representación en las estructuras de poder en la Universidad y que lucirá desunida.
Estos cambios a la forma en que se toman las decisiones a nivel de las estructuras de representación estudiantil, son parte de la evolución que tienen que hacer las estructuras. El negarse a que los representados puedan constantemente tomar las decisiones del cuerpo que los representa es la condena más segura para que esos cuerpos se corrompan y no estén al servicio de los estudiantes. Sin un norte y un poder real, esas estructuras mutarán para garantizar su existencia, y si no atienden a sus representados entonces, quedarán indiscutiblemente, en contra de lo que los representados necesitan.
Esa discusión de evolución de las estructuras de representación estudiantil, debe ser fomentada por los que están a cargo de dichas estructuras. De esta forma, el proceso a llevarse a cabo, será para beneficio de todos los sectores.
Los universitarios en muchas ocasiones nos hemos unido, como parte de la sociedad civil, a reclamos a favor de cambios estructurales en los organismos de poder del gobierno o de la Universidad. De hecho esto ha llevado a que grupos de estudiantes hagan las mismas preguntas sobre las estructuras de representación estudiantil. ¿Nuestro poder en la Universidad debe limitarse a escoger a una serie de personas para que sean ellos los que tomen las decisiones a nombre del estudiantado? ¿Debemos ser parte de la toma de decisiones de las cosas que nos afectan como estudiantes? Esos estudiantes que actualmente toman las decisiones por la totalidad del estudiantado son descritos como un grupo o una élite de acuerdo a un sondeo realizado por el periódico Diálogo. Esta posición creo que no es representativa del estudiantado, sin embargo, da una alerta sobre los cambios que tienen que hacer las estructuras estudiantiles de participación, para no caer en la misma desgracia en que han caído las estructuras gubernamentales del país.
A diferencia de las estructuras gubernamentales, el movimiento estudiantil, es uno que está en una constante lucha por mayor representación dentro de las estructuras el gobierno universitario. Por lo tanto, no se puede dar el lujo de hacerle caso omiso a las señales u opiniones de sus representados, sino que tiene la urgencia de ser lo suficientemente innovador y dinámico para atemperarse a las necesidades y exigencias de sus representados. En caso contrario, se perpetuarán como una población dividida que no podrá luchar por mayor representación en las estructuras de poder en la Universidad y que lucirá desunida.
Estos cambios a la forma en que se toman las decisiones a nivel de las estructuras de representación estudiantil, son parte de la evolución que tienen que hacer las estructuras. El negarse a que los representados puedan constantemente tomar las decisiones del cuerpo que los representa es la condena más segura para que esos cuerpos se corrompan y no estén al servicio de los estudiantes. Sin un norte y un poder real, esas estructuras mutarán para garantizar su existencia, y si no atienden a sus representados entonces, quedarán indiscutiblemente, en contra de lo que los representados necesitan.
Esa discusión de evolución de las estructuras de representación estudiantil, debe ser fomentada por los que están a cargo de dichas estructuras. De esta forma, el proceso a llevarse a cabo, será para beneficio de todos los sectores.